He rezado por todas

En ocasión del cinquentesimo aniversario de ordenación sacerdotal (1957) agradeciéndole a las Hijas de San Pablo por los augurios afirmaba:

“He rezado por todas; sé que en todas partes se sigue a la Primera Maestra y esto es todo. Es de hecho el camino de la santificación y del apostolado. ¿Y luego? Todos nos reencontraremos en el paraíso.   Toda bendición para todas” (CVV 238).

 

Después de la muerte de Maestra Tecla ha sido abundante la predicación de P. Alberione sobre su santidad, sobre su rol en la Congregación y en la Familia Paulina. Reportamos sólo algunos pasajes:

“Recoger la santa herencia que les ha dejado, recordando que tendrán otras  Primeras Maestras, pero una sola Madre, porque madres es precisamente ella que les ha dado la vida espiritual, la vocación como la ha descubierto, guiada y santificada… ¿Quién ha dado forma a todo? La primera Maestra ha sido y por esto es necesario llamarla junto Madre y Maestra. La herencia que les ha dejado es una herencia preciosa. Cierto, cuando un hijo recibe una herencia abundante del padre y la hace prosperar es mejor aún; aquí, hagan prosperar la herencia recibida porque hay que cumplir todo un desarrollo en el Instituto, ¡nunca detenerse!” (29 de marzo de 1964).